Tideland. 2005
Terry Gilliam
¡La Alicia de Terry Gilliam es ESPECTACULAR!
De acuerdo a lo que me ha tocado vivir, he llegado a descubrir que cada mujer es un pequeño mundo, y algunos de esos mundos son ricos, bellos y llenos de fantasía. Únicos. Cuando una mujer me permite compartir su mundo soy tan feliz, pero resulta que más o menos me pasó lo mismo cuando un señor de más de 60 años presenta su mundito en una especie de regresión a su infancia a través de una película.
“Hello, I’m Terry Gilliam. And I have a confession to make. Many of you are not going to like this film. Many of you, luckily, are going to love it. And then, there are many of you who aren’t gonna know what to think when the film finishes. But hopefully, you’ll be thinking. I should explain. This film is seen throught the eyes of a child, if it’s shocking, it’s because it’s innocent. So I suggest you try to forget everything you’ve learned as an adult. The things that limit your view of the World, your fears, your prejudices, your preconceptions. Try to rediscover what it was like being a child, with a sense of wonder, and innocence. And don’t forget to laugh. Remember, children are strong, they’re resilient, they’re designed to survive. When you drop them, they tend to Bounce. I was 64 years old when I made this film. I think I finally discovered the child within me. It turned out to be a little girl. Thank you. Thank you. Thank you,” – el loco presenta su película de una manera tan desconcertante como sorpresiva hablando directamente con su audiencia.
La película comienza haciendo referencias a “Alicia en el País de las Maravillas”, con una niña inocente y fantasiosa inmersa en un mundo opaco y sofocante que no concuerda con su ternura. Terry Gilliam, el más exitoso de los egresados del clan Monty Python, ya había abordado el mundo de Lewis Carroll con una película animada en 1977 titulada “Jabberwocky”, pero en esta ocasión mezcla ciertos aspectos de varias buenas películas como “The Shining”, de Stanley Kubrick, “El Laberinto del Fauno”, de Guillermo del Toro y “Psycho”, de Alfed Hitchcock, para combinarlos con su peculiar lenguaje y estética reconocible para hacer una película muy única, muy suya y original dentro de su filmografía, de fotografía perfecta y dirección artística sublime, algo que Gilliam siempre cuida mucho y resuelve de maravilla. El realizador tiene su toque personal, que sigue presente en “Tideland” a través de sus atmósferas cargadas y oscuras además del uso de lentes angulares y un ritmo semi-lento que le da espacio a sus excéntricos personajes. Otra cosa realmente interesante es que el director filma en muchas ocasiones como si se tratase de un filme de horror…
La niña Jodelle Ferland, a quien hemos visto en “Silent Hill”, hace un gran, gran papel como Jeliza-Rose, ocupándose de casi el 60% del metraje por sí misma mientras interpreta además las voces de sus muñecas y amigas imaginarias. Jeliza-Rose es una niña inmersa en un mundo de fantasía que es incapaz de ver la realidad mientras se toman temas bastante controversiales como la pedofilia, la necrofilia, la locura y demás trastornos, a través de los escasos personajes que aparecen. Jeff Bridges también sale, aunque poco, para ofrecernos una muy buena actuación como el padre drogadicto aunque simpático de la niña. El resto del reparto lo completan unos desconocidos Janet meter, Brendan Fletcher y Jennifer Tilly, todos con personajes algo caricaturizados y exagerados, otra constante en el cine del inglés.
Realmente habría mil cosas más qué hablar de esta grandiosa película, aunque es verdad que su rareza, como dice su creador, no hará que le guste a todos. HAY QUE VERLA.
9 de 10. Gilliam: 1, Burton: -3.


Quiero verla, ya!
Vela ya.
ha de estar muy buena, la veré
Si la vez con ojos de niño, es una historia fantástica en la que cualquier situación se convierte en una grandiosa y divertida aventura. Si la vez con ojos de adulto, te preguntas qué carajos está pasando, y por qué no ha llegado la policía a salvar a la pobre chicuela.
Yo preferí verla con ojos de niño. Puse a dormir a la adulta – más fácil de traumatizar – , y saqué a la pequeña fantasiosa a que se entretuviera un rato. Y lo hizo.
(Oh, y Terry Gilliam es norteamericano. Recuerda que era el Monty Python gringo. El callado, que sólo hacía las animaciones.
Jejeje toda fan)
ohhh FAIL! jajaja gracias por la corrección, no tenía idea, más bien me fui con la finta. Nunca he visto mucho de Monty Python, a veces se me hace más absurdo y tonto de lo que puedo tolerar, talvez después lo vuelva a revisar…
Y pues claro, lo que dice Gilliam en su intro sí es totalmente aplicable, pero de todas maneras yo vi la película con el único par de ojos que tengo y me parece genial a muchísimos niveles, sin importar la edad o la visión.
Saludos!
Pues en una parte del texto Terry Guilliam dice: “When you drop them (niño), they tend to Bounce”, al final de la película todo tiene sentido. La niña estuvo envuelta en un accidente de Tren. Y fué tan traumático que su mente creó una fantasía. Se podría llamar locura, en realidad toda su aventura solo ocurrió en su cabeza. Tal vez, vió a sus padres quemarse y morir, perdió a su hermano, todo un trauma horrible. No se compara con “alicia en el país de las maravillas”, ya que esta se refiere más a un viaje de drogas.
Creo que ambas están recurriendo a la fantasía para evadir la realidad, algo que también sucede en “El laberinto del Fauno”…
Además en “Tideland” se hace mucha referencia al libro de Lewis Carroll