Twin Falls Idaho. 1999
Michael Polish
One of a kind
Hace mucho que tenía curiosidad de ver esta película, supongo que algo me llamaba la atención del título porque realmente no sabía nada más de ella. Incluso, sinceramente cuando la renté, pensé que era de Gus Van Sant, y durante un buen rato de estarla viendo no se me dio la impresión de estar equivocado. El filme tiene en general esa cualidad que resulta de un ritmo pausado donde las acciones de personajes cansados, deprimidos y herméticos parecen más bien “no-acciones”, refiriéndome a que en ellos muchas veces es más lo que se dice con lo que no hacen que con lo que sí deciden hacer, algo que también suele verse en los filmes de Jim Jarmusch, por ejemplo.
Pero lo que me encontré finalmente cuando los créditos finales aparecieron fue mucho más interesante. Dos hermanos gemelos actúan como guionistas de la cinta que ellos mismos estelarizan y que uno de ellos dirige. Michael y Mark Polish interpretan a unos tímidos gemelos siameses que se encuentran recluidos en la habitación de un deprimente hotel en donde celebran su cumpleaños con un pastel y con la compañía de una prostituta, que primero huye al descubrir la condición de sus clientes pero luego regresa porque ha olvidado su bolso, y entonces es cautivada por la peculiar personalidad de estos personajes.
Por supuesto, la cinta se presta para plantear ciertas interrogantes naturales e inminentes al tema y cuando éstas llegan el guión las resuelve muy bien, sin llegar a ser cheesy. El espectador sabe que está viendo algo auténtico, y en gran parte de la película uno no sabe qué tan real es lo que se está presenciando (sobre todo en el tema de los actores). El guión sabe dosificar las acciones y los momentos para hacer en el instante justo las preguntas que todos tendríamos qué hacerle a unos siameses, y la filosofía y simbolismos que se manejan terminan de construir un filme interesante, aunque haya por ahí un par de analogías no sé si demasiado buscadas o demasiado simples, como la de los palillos chinos… El título de la película está basado en el lugar mostrado en la fotografía.
Los tres actores principales están geniales en sus personajes, aunque sobre todo destacan los gemelos Polish por la autenticidad, complicidad y expresividad que reflejan. Con un presupuesto de medio millón de dólares, creo que pueden estar muy contentos con los resultados de su filme, que sin duda los colocó en la mira de la industria cinematográfica independiente.
Desde entonces, Mark Polish sigue ayudando a su hermano con los guiones y apareciendo como actor en varios filmes, mientras que Michael está próximo a estrenar su sexta película como director, y su filmografía incluye los títulos “Northfork” y “The Astronaut Farmer”.
No sé por qué me está costando últimamente encontrar títulos en español para las críticas, a veces hay frases en inglés que pierden su fuerza al ser traducidas…
8 de 10.
