243. Machete

Machete. 2010

Ethan Maniquis, Robert Rodriguez

Cambiando la guitarra por el machete


Ya todos o casi todos sabrán que “Machete” es una película que nació de un trailer falso incluido en la película “Grindhouse”, una doble presentación por parte de los secuaces Tarantino y Rodriguez, ambos muy enfocados en glorificar el cine serie B.

Sin otras pretensiones que las de divertir, entretener y reírse de su propia cultura, Rodriguez nos presenta su más reciente flick que co-dirige con su editor de toda la vida, Ethan Maniquis, con una trama sencilla y hasta cierto punto repetida que sirve de parodia en parte hacia los cientos de filmes de acción que se toman muy en serio sus guiones vacíos, pero también hacia sus mismas creaciones, dígase la saga Mariachi. El director nacido en Texas sabe perfectamente a lo que le está tirando y conoce muy bien su juego. En realidad, el personaje de su sonada ópera prima no dista mucho del que hoy presenta en la emblemática figura de Danny Trejo, al cual por fin se le cumple el sueño de protagonizar un filme interpretando a este recurrente personaje, que al parecer también ha salido en la saga “Spy Kids”. La verdad no pienso corroborarlo por mi cuenta.

Me imagino que Rodriguez ha de ser un personaje muy carismático, y que poco ha cambiado en su forma de ser, de rodar y de soñar desde que comenzó su carrera. De esta manera, me imagino, consigue tener nuevamente un reparto de súper lujo. Yo creo que los demás actores le siguen el juego y simplemente se divierten con sus ocurrencias, burlándose de su misma profesión, sobreactuando, caricaturizando y demás. Es así que “Machete” podemos ver a Robert De Niro, Jessica Alba, un rescatado pero graciosísimo Steven Seagal en su primer papel de villano, una Michelle Rodriguez que se ve mejor que nunca, una Lindsay Lohan en un rol que le queda muy bien, Cheech Marin y, por supuesto, Danny Trejo. Se sabe que Chris Cooper rechazó un papel que le ofrecían por considerar el guión “lo más absurdo que he leído”. Todo está en saber ver el juego, pero esta habilidad del director es algo realmente destacable, sea cual sea su método de reclutamiento.

La verdad es que el filme tiene muy buenos gags, algunas buenas escenas de acción, y cumple perfectamente su objetivo de divertir mofándose de las películas del género.

8 de 10.

2 comentarios

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

242. Scott Pilgrim vs. the World

Scott Pilgrim vs. the World. 2010

Edgar Wright

Napoleon Dynamite + The Strokes + videojuegos arcade


Después de ver esta película lo primero que se viene a la mente es: “¡Qué cool!” Tenía mis dudas acerca de esta película, sobre todo porque es protagonizada por Michael Cera, y ese chico ya está muy encasillado en cierto tipo de personajes. Si bien aquí no sale demasiado de ese arquetipo que se le ha impuesto papel tras papel, la película tiene tantos elementos buena onda que es muy difícil que a alguien de menos de 30 años no le guste, sobre todo si para los amantes del rock alternativo o Indie y los videojuegos arcade. La película está basada en una novela gráfica de reciente creación con referencias a grupos de rock alternativo como The Smashing Pumpkins o a videojuegos como Ninja Gaiden.

Plagada de efectos de impecable factura que emulan el mundo de  este tipo de videojuegos vintage, una muy buena selección musical que incluye a The Rolling Stones, Broken Social Scene, Metric, Nigel Godrich (productor de Radiohead) y Beck, quien también compuso la genial música que interpreta la banda Sex Bob-omb en la película y una edición de audio realmente espectacular que toma samples prestados de diferentes juegos de Nintendo (incluso el director le escribió a la compañía de videojuegos solicitándoles el permiso para utilizar los efectos de sonido de juegos como The Legend of Zelda), la película es un verdadero regalo, una pequeña joya para cierto tipo de público que oscila entre geeks, gamers, rockeros y todos aquellos que se desquitan con la música moderna, con las típicas actitudes juveniles y demostraciones de indiferencia.

La película trata sobre un tímido bajista de un grupo de rock que se enamora de una chica que tiene una buena cantidad de ex-novios/as molestos, a los que tendrá que vencer uno por uno en una serie de enfrentamientos tipo Street Fighter o similar si es que al final quiere quedarse con la chica.

El reparto es genial, y no podría haber otro actor mejor para el rol de Scott Pilgrim que Michael Cera, salvo, quizá, por el tipo que interpretó hace unos años a Napoleon Dynamite. Además, se agradecen mucho las presencias de Kieran Culkin, Alison Pill, Mary Elizabeth Winstead (looking really hot!) y, por supuesto, Jason Schwartzman y Chris Evans.

“Scott Pilgrim vs. the World” es sumamente actual, visualmente impresionante y auditivamente poderosa. En resumen, tiene mucha energía. Indispensable verla con buenos decibeles y buena calidad de imagen. Para recordar aquello que nos hace adolescentes.

8 de 10, and stuff… ¡Ojalá haya una secuela!

2 comentarios

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

241. The Fall

The Fall. 2006

Tarsem Singh

“Baraka” con elementos de ficción


Todo pintaba para un 10 de 10. Un comienzo espectacular con tomas en blanco y negro a cámara lenta, una fotografía impecable y repleta de arte, rodada en 18 diferentes países (algunos dicen que fueron 24) con locaciones impresionantes, un diseño de producción cuidado hasta el último detalle y, por último, presentada por Spike Jonze y David Fincher.

El hindú Tarsem Singh, quien había realizado previamente “The Cell” y que se ha hecho una fama dirigiendo videos musicales como “Losing My Religion”, de REM, y comerciales para Levi’s, Nike, MTV, NFL, Vodafone, Absolut, Mountain Dew, MasterCard, Coca-Cola, Gatorade, Pepsi, Audi y un largo etcétera de marcas poderosas, financió su película él mismo, aprovechando los viajes que tenía qué hacer para filmar spots en distintas partes del mundo y escogiendo sus proyectos según los que lo dejaran lo más cerca de la locación en la que quería filmar.

Contando con puros actores poco o nada conocidos, además de una niña rumana de 6 años que no sabía siquiera hablar inglés y tenía qué aprenderse sus líneas fonéticamente, Singh entrega una película conmovedora y visualmente perfecta, llena de arte y belleza sólo equiparables con la que uno encuentra en el documental “Baraka” (1992), con la que además comparte una ambiciosa labor de producción y un par de escenas muy parecidas. Para desgracia de todos, tanto los que participaron haciendo esta película como los que la vemos, en algún momento la trama se pierde y se diluye entre analogías del dolor y la autodestrucción del personaje principal, haciendo algunos trámites rumbo al clímax y desenlace un tanto tediosos…

La cinta está ambientada en un hospital en las afueras de Los Ángeles en los años 20’s. Allí, un doble de acrobacias se encuentra en cama producto de una escena que salió mal. Rotos sus huesos y roto su corazón por haber perdido a la mujer a la que amaba, encuentra en una inocente e imaginativa niña su aliada para buscar acabar con su miserable vida. A cambio de relatos fantásticos, la niña deberá conseguirle las drogas que necesita para acabar con su dolor…

Pues ya lo ven, hacer comerciales sí deja dinero, y mucho. Lástima que teniéndolo todo tan cerca para realizar una película perfecta, algo falló. Tampoco puedo evitar pensar que esta película tiene ciertos elementos parecidos a mi corto “El Problema”. Talvez debería demandar a Tarsem, jeje.

8 de 10 por esos 20 minutos que le sobran.

Dejar un comentario

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

240. Catfish

Catfish. 2010

Henry Joost, Ariel Schulman

Si todavía no ves esta película, no sé qué estás haciendo con tu vida


No sé ni por dónde empezar a hablarles de este documental. Mi experiencia al verlo fue equiparable a haberme subido a una montaña rusa. Literalmente me dejó boquiabierto unas 4 ó 5 veces, principalmente en el último cuarto del filme. WOW.

“Catfish” presenta a Nev Schulman, un fotógrafo neoyorquino que se hace amigo de Abby, una niña en Michigan que tiene un aparente don para la pintura y se encarga de convertir en óleos y acuarelas las fotografías que Nev le manda. Así comienza una amistad que poco a poco también toca a la madre de Abby, Angela, y a Megan, su media-hermana, con la cual Nev comienza una relación a distancia que en un principio suena muy emocionante y bonita. El filme entonces comienza como algo muy pequeño, una documentación sin pretensiones del progreso de una amistad y de un noviazgo. Conforme a las mentiras que muchos imaginarían llegar con cualquier relación de este tipo llegan los enigmas y cuando el telón finalmente se cae aparecen las verdaderas SORPRESAS, mismas que, por supuesto, no pienso develar, o les arruinaría enteramente la película a quien aún no la ha visto.

Como es de esperarse, mucha gente cuestiona la veracidad de los hechos presentados y con ello la increíble suerte de los cineastas para dar con una historia tan peculiar y, sobre todo, con un personaje tan pero tan jodido y a la vez conmovedor, supongo también que muchos estarán a la defensiva luego de ver casos como el de “I’m Still Here”. Se vale dudar.

Muy pocas veces en la historia del cine, una película o un documental trasciende tan íntima y personalmente a los involucrados en él. El hecho de ponerse a pie de cañón como materia prima en una especie de “EDtv” o “The Truman Show” real y exponerse a presentarse como sujeto en una confusa y potencialmente arriesgada investigación es ya motivo de respeto por parte de cualquier espectador. Sean cuales sean las posibles razones verdaderas para hacer este documental, o si realmente fue algo espontáneo que se convirtió en un profundo estudio de personalidad de una persona solitaria y con un caso de múltiple personalidad virtual, el resultado es magnífico. Por supuesto que sí importa si el material es verídico o no, y a pesar de todas las cosas que se argumentan en la web yo creo que al menos un 90% del metraje es presentando tal y como sucedió, así que no hay qué tratarle de restar valor a las cosas, sin duda la suerte es una gran aliada de los documentalistas, de todos sin excepción.

Puntos extra por la forma tan actual de presentar las tomas, apoyados con elementos virtuales como Google Maps, Facebook, YouTube y aparatos celulares, recursos que encajan perfectamente en la historia.

“Catfish” me dejó perplejo, conmovido y satisfecho, todo en grandes cantidades. Un completo y redondo 10 de 10.

7 comentarios

Archivado bajo 10 de 10, Críticas

239. Winter’s Bone

Winter’s Bone. 2010

Debra Granik

Magníficas actuaciones y reparto


Creo que las dos cosas más importantes que uno como director tiene qué tener a su disposición antes de comenzar a filmar cualquier cosa de ficción son un buen guión y buenos actores. La fotografía, el diseño de producción y otras cosas adicionales pueden ser simplificadas, reemplazadas, intencionalmente saboteadas o simplemente mal realizadas, pero si los dos elementos antes mencionados tienen la fuerza suficiente, la película terminará por triunfar. Con esto no quiero decir que en “Winter’s Bone” fallen los aspectos técnicos, pero la película parte de una base muy sólida con una cautivadora trama y unas actuaciones soberbias. Alguien hizo un magnífico trabajo de casting y selección de reparto.

Con su segundo largometraje, la norteamericana Debra Granik nos trae una interesante historia acerca de una joven de 17 años que tiene que trabajar para sostener a su familia mientras busca a su prófugo padre, quien tiene que presentarse en una audiencia en la corte, porque de otra manera perderán la casa en la que viven. El filme, basado en la novela homónima de Daniel Woodrell, está ambientado en un pequeño poblado de los Estados Unidos, una especie de Twin Peaks versión white-trash y plagado de laboratorios de metanfetaminas.

Con las recientes nominaciones a los Óscar, la película recibió nominaciones por Mejor Película, Mejor Guión Adaptado, Mejor Actriz Principal y Mejor Actor de Reparto, todas ellas muy merecidas, principalmente para Jennifer Lawrence. Los críticos no han hecho más que adular el filme, yo me enteré de su existencia porque alguien me lo recomendó en Twitter y no tenía expectativas acerca de él, así que me llevé una grata sorpresa, pero ni siquiera cercana a la que me llevé con ver “Catfish” un poco más tarde…

8 de 10.

1 comentario

Archivado bajo 8 de 10, Críticas

238. 2033

2033. 2009

Francisco Laresgoiti

Todavía mucho qué aprenderle a los americanos

Siempre he respetado y admirado la audacia y el atrevimiento de los pioneros, aquella gente que se parte el alma con el objetivo de explorar algo nuevo, traer algo distinto en las artes. Desgraciadamente, en algunos de esos “locos” proyectos, como el de revivir el género de la ciencia ficción en México a través de esta cinta, lo más loable y rescatable termina siendo la intención… Ya son varios los audaces mexicanos que se han aventurado en los últimos años, en menor o mayor escala, a explorar vertientes distintas en el cine de este país fuera del drama social o las comedias pícaras a las que estuvimos acostumbrados. Hoy por hoy nuestro cine se ha visto altamente beneficiado por esas iniciativas, algunas aún necesitan trabajo.

La ciencia ficción planteada por “2033” realmente no aporta nada nuevo en un plano internacional. La trama de un gobierno que controla al pueblo a través de suplementos alimenticios, drogas, sistemas políticos o fuerza armada se ha visto en tantas y tantas ocasiones desde películas como “Soylent Green” hasta libros como “Un mundo feliz”. De hecho, muchas veces es la base o punta de partida de cualquier obra del género, lo realmente importante es, de ahí, hacia dónde se lleva la historia.

En el caso de la cinta mexicana, tenemos el problema de que la historia se confunde mucho, se presentan unas cosas y luego se presentan otras que parecen más bien repeticiones de segmentos o ideas prestados de otras películas. La trama se pierde entre una supuesta revolución inconclusa y liderada por gente con cero carisma e ideales muy planos, un entramado familiar poco creíble que introduce la eterna y recurrente idea de “el elegido”, una subtrama romántica más de casualidades que de pasión y unos personajes demasiado simples, con actores que nunca encuentran el balance y siempre parecen sobreactuados o “subactuados”. De lo poco que se agradece en la elección del reparto es la presencia de la guapa Sandra Echeverría, que no sé si actúe bien o mal porque fue muy poco exigida.

A pesar de algunos efectos mal logrados sin duda por limitaciones presupuestales, el filme tiene algunos logros en materia de diseño de producción, aunque por varios segmentos en los que nos encontramos con el grupo subversivo nos olvidamos enteramente de estar en el futuro, por un largo rato. Talvez aprendiéndole un poco de mesura a Alfonso Cuarón aquello hubiera resultado mejor. Todavía mucho qué aprenderle a los americanos, empezando por la idea de revisar que un guión no pierda a su público tan rápidamente y tenga cosas qué ofrecerle durante toda la película.

5 de 10.

Dejar un comentario

Archivado bajo 5 de 10, Críticas

237. La Corporación

The Corporation. 2003

Mark Achbar, Jennifer Abbott

Todos los problemas del mundo moderno en un solo documental


Hacer un documental redondo y completo es muy difícil, sobre todo mientras más grandes sean los temas a tratar. Un buen documental debería exponer de la manera más objetiva posible las problemáticas que sus autores hayan considerado importantes y de ahí presentar opiniones distintas y opuestas así como los datos duros relevantes que lleven hacia una conclusión, preferentemente positiva, de la situación planteada.

“The Corporation” intenta, ya desde su portada, linchar a un poderosísimo enemigo de muchas cabezas, quizás la verdadera bestia del Apocalipsis que llevará a que este planeta tenga un desenlace terrible. El documental de Mark Achbar y Jennifer Abbott tiene un propósito muy claro, y en 145 minutos se dedica a exponer el abanico de actitudes negativas que las corporaciones tienen para con los demás y su entorno, exponiéndolos, punto por punto y a manera de examen psicológico, como unos verdaderos sociopatas.

Empresas americanas colaborando en las operaciones de los Nazis, gigantescos complots en la industria de los alimentos para engañar a los consumidores que pueden estar adquiriendo productos dañinos a su salud, televisoras que descaradamente editan sus noticias, gobiernos latinoamericanos sometidos a un modelo de inversión extranjera diseñado como un método moderno de esclavitud, tremendos daños ecológicos provocados por una falta de conciencia por parte de las organizaciones, leyes y reformas que han equivocado el rumbo de una manera talvez incorregible… Todos estos y algunos temas más son tratados en este documental, presentados de una manera muy clara. Pero el que mucho abarca poco aprieta y los realizadores fallan en presentar entrevistas que aporten posibles salidas o soluciones al declive de nuestro mundo, que parece condenado a la autodestrucción, por lo que creo que este documental debería tener una secuela más propositiva.

Por cada documental como “The Corporation”, hay un comercial de Coca-Cola que nos hace volver a creer.

7 de 10.

Dejar un comentario

Archivado bajo 7 de 10, Críticas